17 de julio de 2025, me despierto a las 5:45, intento no hacer ruido en casa y me voy a trabajar. Mi familia estaba pasando unos días conmigo en Alemania, un día más en la oficina, veo el móvil a las siete y pico y leo dos mensajes que me dejan helado, no me lo podía creer, para confirmar la triste noticia llamé a nuestro amigo Alexander y no era capaz de seguir cocinando, llorar no me calmaba y mis compañeros no sabían cómo consolarme. En la pausa del trabajo llamo a varios amigos pero cada vez me siento peor, no puedo ir a mi pueblo a acompañar en su ultimo baile a mi gran amigo, ese que te encuentras en tú vida cuando eres niño y que no se separa de tí nunca. Me empiezan a llegar mensajes de consuelo, unas palabras que no hacían más que traerme recuerdos, momentos inolvidables y contigo fueron muchos SASTRON. Esa noticia que nunca quieres oír, ese momento que desearías que fuera un sueño, ese día que lo cambia todo.Por desgracia era verdad.Llegue a casa y mi mujer e hijos estaban esperándome para intentar apoyarme en uno de los peores días de mi vida, menos mal que estaban a mi lado…Podría contar tantas cosas de tí amigo, esos días de fútbol, las tardes de partidas de mus, las noches tan largas que llegaban a la mañana, el campamento en Llanoalto, en Gil García, las Fallas de Valencia y todos esos días de comidas, charlas, risas y lloros, que quedan para nosotros, tús amigos y los que te queríamos, los que decidimos pasear a tú lado. Sigo buscando consuelo, te visito para oír ese PIRUNDON que me alegraba el día, si Pedrito, ese corazón que no te cabía en el pecho, esas palabras que desataban risas y recuerdos, pero sobre todo, saber que estabas ahí, para lo que hiciera falta. Aquella época de mi vida que caí en el pozo de la depresión, tú me ibas a ver, me contabas las batallas de ese verano que me perdí por luchar contra mi mismo, esos días eras el frescor que necesitaba y el apoyo que me hizo ver lo bien que estaba rodeado y los amigos de verdad. Que difícil es ir por Villoria y no verte, no disfrutar de tú compañía, no recibir ese mensaje de felicitación o simplemente para tomar algo. No dejo de llorar, eres de las personas que aún no se ha ido, tus recuerdos te hacen estar a nuestro lado, el viernes ganó España, fuimos a celebrarlo algunos amigos tuyos y te recordamos, hubieras estado con nosotros, disfrutando de tús pasiones, el fútbol y los amigos. Podría escribir un libro de tí, pero bastante que he puesto estás líneas para recordarte, ha sido un año duro, queda mucho para poder llevar tu pérdida medianamente bien, el sábado rezaremos por tí, en la iglesia de San Pedro, ese lugar que visitabas cada domingo y en el que te sigo buscando cada vez que voy. En fin la vida sigue para los que dejaste en este loco mundo, VE AHÍ, no sabemos cómo, pero lucharemos para intentar que sea un poco mejor, pero sin tú ayuda nos va a costar un poco más MORO.




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