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La Piedra del Letrero:

Los templarios: Cuarta parte
La Piedra del Letrero:



Carlos Hidalgo nos ofrece una Cuarta entrega de su obra dedicada a «Los Templarios» donde nos habla de la mesa de Salomón, un mundo apasionante…

Al parecer la Piedra del Letrero, también llamada Piedra Templaria, Mesa de Salomón, Piedra del Reloj… Hay quien dice que se encuentra o encontró en algún lugar cerca de El Condado o en Chiclana de Segura provincia de Jaén. La piedra existió, y así los afirman Gumersindo y su esposa Jacinta que la describen con todo tipo de detalles, aunque desconocían su significado. La historia es verídica. Según se dice esta piedra fue tallada en el 1310 por los templarios, sobre una roca natural que formaba parte de la orografía del terreno.
La zona del Campo de Montiel fue frecuentada por los Templarios, construyeron muchas ermitas y aparecen gran cantidad de vírgenes negras que siempre se han relacionado con la Orden del Temple; incluso se cree que Jaquec de Molay había visitado esta zona en varias ocasiones.


No solamente se talló la Piedra del Letreo, como decíamos, se construyeron ermitas y aparecen vírgenes negras en estos parajes relacionados con el Temple, También hay leyendas que dicen que pudieron guardar en algún lugar de esta zona una parte de su tesoro.
Una historia que se cuenta y por ser relativamente reciente es creíble, esto ocurrió.
El 13 de Octubre de 1873, al anochecer llagaron a la Torre de Juan Abad un grupo de unos 50 jinetes; secuestraron al alcalde que se llamaba D. Vicente Cortés Galán. Entraron en la casa que estaba en la plaza; los ladrones estaban bien informados y pronto dieron con el oro, fueron necesarias nueve mulas para poder transportarlo. Entre los objetos robados había una sandía labrada en oro y una clueca con 12 pollitos (siempre el número 12 como ya veremos) Los ladrones se fueron por caminos diferentes con cierta prisa y sin orden. Una mula apareció cargada con el oro en el molino de los Álamos Blancos, otra apareció en el Hondón de la Santa, y otras dos llegaron a Chiclana. Cuando desataron a D. Juan, preguntó a los criados que si habían llegado al “pellejo del chirro” contestándole que no le habían tocado y exclamó ¡bah, entonces seguimos siendo ricos!.
El robo fue efectuado por los bandoleros de los Montes de Toledo, siendo algunos de los componentes, residuos de las partidas carlistas. Existe una relación con los nombres de los asaltantes; unos fueron juzgados y fusilados, otros ingresaron en el penal de Ocaña y varios de ellos huyeron a Portugal y a Francia. Así nos lo cuenta Constancio Zamora.


Volvamos a la Piedra o Mesa del Rey Salomón; se dice que en la piedra aparecían símbolos y letras, entre ellos una estrella de doce puntas y que solo los Templarios conocían su mensaje.
En el siglo XIX comienzan a visitar esta zona personas pertenecientes a logias masónicas europeas, francesas, alemanas, inglesas, portuguesas, y españolas.


Cuando Franco llega al poder ordena picotear la superficie de la piedra y queda ilegible, el general pensaba que era una obra masónica, no estaba en lo cierto. Durante la segunda guerra mundial Hitler envía un equipo de científicos incluido un judío, este no vino voluntariamente, que dominaba la cábala, para localizar, estudiar la piedra y obtener su secreto ya que se creía de gran poder.
Pasado el tiempo, Gumersindo que se dedicaba al pastoreo y había andado por allí cincuenta años, enseñaba la roca a los hombres que por allí se acercaban con ánimo de estudiar la piedra.


Gumersindo comentaba; cuanto aprendí de aquellos señores, incluso sin saber su idioma y ellos muy poco del mío, decía que había sufrió mucho por las tropelías que le hicieron a la piedra al picotearla, y que dijo al dueño de aquel lugar que construyese sobre la piedra una edificación, y así lo hizo. Al bueno de Gumersindo uno de los visitantes extranjeros, un día le regaló una vestimenta como la que usaban Los Templarios, y vestido con ella quiere tomar tierra cuando muera.
La logia de los 12 apóstoles:
Cuentan que en 1912 se crea una comisión en el Vaticano, compuesta por personas muy importantes. La misión de este grupo, que lo componían personal del vaticano, judíos y dos españoles, era encontrar la lápida y descifrar los signos tallados en la piedra. Había, al menos un cabalista, unos dicen que este era cristiano y otros dicen que era judío.


A esta comisión se la conoció como Sacra Logia Pontificia de los Doce Apóstoles; al frente de la misma estaba un cardenal. Encontraron la lápida y contrataron a un marmolista con experiencia suficiente para grabar doce piedras, que todas unidas tendrían las dimensiones de la superficie de la auténtica. Al parecer a simple vista parecían idénticas, nada más lejos de ello. Era un complejo de figuras geométricas en el que destacaba un cuadro en cuyos ángulos se inscribían sendas circunferencias y una serie de círculos concéntricos sobre una estrella de doce puntas. Había también tres letras hebreas en cada porción de la lápida.
El marmolista hizo un buen trabajo, empleando en ello solamente un mes; le pagaron por aquel trabajo el sueldo de todo un año. Cuando terminó el trabajo el marmolista se dispuso a marcharse a su casa. El cardenal desde una ventana le dio la extremaunción; cuando llegó hasta el cochero que lo trasladaría hasta su casa, este le metió en un pilón lleno de agua hasta que murió ahogado y después arrojo su cadáver al rio. Se dice en el libro La Piedra del Letrero, que este hombre tenía ocho hijos, el mayor de doce años.


El número doce aparece con bastante frecuencia: Eran doce lápidas, doce son los signos del zodiaco, doce las tribus de Israel, doce los apóstoles, doce los nudos de la toesa de los druidas, doce como las puntas de la estrella de la Piedra del Letrero.

» Cruz del Temple de las ocho Beatitudes El significado de sus ocho beatitudes es: 1- poseer el contento espiritual 2- vivir sin malicia 3- llorar los pecados 4- humillarse al ser ultrajados 5- amar la justicia 6- ser misericordiosos 7- ser sinceros y limpios de corazón 8- sufrir con paciencia las persecuciones Maestres de la Orden del Temple«

Hugo de Payens (1118-1136)
Robert de Craon (1136-1146)
Evrard des Barrès (1147-1151)
Bernard de Tremelay (1151-1153)
André de Montbard (1154-1156)
Bertrand de Blanchefort o Blancfort (1156-1169)
Philippe de Milly (1169-1171)
Eudes de Saint-Amand (Odón de Saint-Amand) (1171-1179)
Arnaud de Torroja (Arnaldo de Torroja) (1180-1184)
Gérard de Ridefort (1185-1189)
Robert de Sablé (1191-1193)
Gilbert Hérail (1193-1200)
Phillipe de Plaissis (1201-1208)
Guillaume de Chartres (1209-1219)
Pedro de Montaigú (1219-1230)
Armand de Périgord (1232-1244)
Richard de Bures (1245-1247)
Guillaume de Sonnac (1247-1250)
Renaud de Vichiers (1250-1256) (o 1252???)
Thomas Bérard (1256-1273)
Guillaume de Beaujeu (1273-1291)
Thibaud Gaudin (1291-1292)
Jacques Bernard de Molay (1292-1314). Ultimo Gran Maestre

Carlos Hidalgo Hernández

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