Profanación de una tumba.

Ayer, 6 de julio, nos hemos enterado que se había producido un hecho lamentable en el cementerio de Villoria. Algo que se puede denominar como profanación de una tumba.
Según denuncia Mari Tere Sánchez, de la sepultura de su hijo Héctor Ramos ha desaparecido la moto que, con todo el cariño, habían puesto en su cabecera para recordarle y como símbolo de la afición que siempre tuvo.
La impresión que le causó fue de una gran rabia y, a la vez, pena por el hecho acaecido de manos de un o unos descerebrados (no tienen otro nombre) por la profanación de la sepultura de su hijo.
Entre otras muchas cosas, nos preguntamos:
¿Qué se le pasa por la cabeza a quien comete este tipo de actos?
¿ Qué podemos hacer para evitar estos desmanes?

Desde aquí hacemos un llamamiento para quien pueda aportar algún indicio sobre algo que dé alguna luz de su paradero.
Muchas gracias en nombre de la familia Ramos Sánchez.

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