Desde la misión de San José de Koribeni, en la Amazonía peruana, hay alguien que recuerda con cariño nuestro pueblo, su pueblo, ese por el que trabajo y luchó durante una etapa de su vida. Con las fiestas a punto de terminar, nos envía este saludo:
» Muchas felicidades a todos, Villoria.
Vuestras imágenes me llenan de memoria y emoción del tiempo compartido en nuestra querida Villoria. Que gran alegría me produce ver tantos rostros conocidos y la gran mayoría que no puedo reconocer, aunque en algunos veo el rostro de sus padres y abuelos. Viva Villoria y la Virgen de la Vega que a todos siga bendiciendo.
Estoy en una comunidad selva adentro. Recuerdo las comidas en este día en que se no invitaba a los curas.
Roberto Ábalos Illa
