Van finalizando las reuniones veraniegas de quintos. Ayer fue el turno de la quinta de 1951. Comida entre amigos marcada por la tranquilidad, la sabiduría y la experiencia que dan tres cuartos de siglo en los que han pasado de todo lo habido y por haber. Ahora toca saborear y disfrutar de todo lo bueno conseguido.
Que sea por muchos años más.
Fotos: Pilar Corredera
Más reuniones de quintos
