Generaciones distintas escribiendo la historia de nuestro pueblo:
Una, con savia joven, pero lo suficientemente madura, que marca con paso firme el presente de nuestro pueblo, cargado de un futuro esperanzador.
La otra, memoria «cuasi» centenaria, llena de historias, lucha, trabajo, alegrías y sinsabores. Flanqueada por una agradable compañía familiar, llena de significativos silencios.
Ejemplos vivos de estampas villorejas.
Fotos: Pilar Corredera
