La alameda sigue siendo el sitio ideal para el reencuentro. Diferentes quintas están pasando por ella para celebrar algo más que coincidir en el año de nacimiento. La camaradería y la amistad con la que comparten comida, mesa y mantel son el santo y seña de este tipo de reuniones.
Ayer fue el turno de la quintas de 1953 y 1963. Brindemos por ellas para que lo sigan festejando muchos años.
Fotos Pilar Corredera
