En una mañana fresca y soleada, las calles de Villoria volvieron a ser testigos del tradicional Viacrucis de hombres. Un Viacrucis donde, por encima de todo, imperan el recogimiento y el silencio; solo rotos por los cantos y rezos sobrios, serios y austeros de los participantes, que convierten un acto tan sencillo en algo solemne.
Fotos: Alexander González. Besanavilloria.
Viacrucis de hombres. Fotos
