Besana Villoria – Revista digital Besana de Villoria

Lágrimas que llenan surcos.

Hemos sobrepasado con creces el ecuador del mes de febrero. La sombra que en este mes busca el perro, según el refrán popular, ha brillado por su ausencia. Todavía nos quedan doce días para enmendar la plana y dejarnos algún esbozo que anuncie la primavera. La lluvia, la nieve y el viento, transportados por un interminable tren de borrascas, nos han dejado estampas que no veíamos desde hace tiempo: retrasados y retratados paisajes navideños, ríos y arroyos desbordados y campos anegados.
También impotencia, pesar, rabia, dolor, desolación… Sentimientos transportados en negras nubes cargadas de lluvia que han vuelto a caer, en forma de lágrimas, sobre nuestro pueblo, castigado, una vez más, por la inesperada marcha de uno de sus jóvenes vecinos. Demasiados castigos para purgar ¿qué culpas?
Los primeros surcos de nuestra Besana también se han llenado con el agua de esas lágrimas. Surcos que llevan nombre propio: el de un padre orgulloso que se atrevió, como en otras tantas facetas, a formar parte de este proyecto. Echar mano del tópico «la vida sigue», no sirve para nada, pero lo utilizaremos para intentar trasladar nuestro ánimo, en estos jodidos (con perdón ) momentos, a todos aquellos que lloran su partida.
Jesús Mari, familia, nuestros pueblos te necesitan, os necesitan. Un sincero abrazo.

 

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