Dicen que el mejor escribiente echa un borrón, así que nosotros, que somos malos, podemos echar borrón y medio, sino más.
Ayer, día de nuestra patrona, teníamos que haber publicado esta imagen, a la que acompaña una hermosa poesía, dedicada a ella, de nuestra paisana Eva Hernández.
El ajetreo diario hizo que no visitáramos nuestro correo, y como el cartero se olvidó de llamar dos veces, nos dejó en evidencia.
Desde aquí pedimos disculpas a Eva y Benita y, aunque un poco tarde, intentamos subsanar el error.
¡Que viva la Virgen de la Vega!
Nunca es tarde para enmendar errores. Viva la Virgen de la Vega.
