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Entrevista a Roberto Ábalos Illa.

Una vez pasada la resaca de las fiestas, como decía nuestro amigo Javier López, volvemos a la rutina cotidiana de contar lo que acaece por nuestras tierras y que ha quedado un poco al margen entre tanto festejo.
Este verano nos ha vuelto a visitar Roberto Ábalos Illa, padre dominico y padre también de nuestra revista Besana, al que nunca dejaremos de agradecer su aportación a la cultura en nuestra zona y a la recuperación y estudio de la historia de Villoria.
Con él tuvimos la suerte de charlar y compartir algún rato, no tantos como hubiéramos querido, pero si los suficientes como para recordar viejos tiempos y hablar de ese camino que eligió recorrer hace ya más de treinta años lejos de nosotros. Un camino que queda meridianamente reflejado en el libro publicado hace ya unos años: MISIÓN DE S. JOSÉ DE KORIBENI, Centenario, del cual dejó un ejemplar en la biblioteca de Villoria.
Sobre la publicación de este libro y su contenido, su amigo y compañero Quintín García, le hizo una entrevista que os dejamos a continuación:

Entrevista a Roberto

Por Quintín García.

Roberto, vi que dejabas en la biblioteca de Villoria un ejemplar de tu libro MISIÓN DE S. JOSÉ DE KORIBENI, Centenario. Pero, claro, la gran mayoría de la gente no se entera de que lo has dejado. Por eso hacemos esta pequeña llamada informativa.

¿Qué es este libro?

Una recopilación, por una parte, de los escritos que han ido dejando, sobre la Misión San José de Koribeni, los misioneros que me han antecedido desde el año 1918 en que fundaron la misión en la selva del Suroriente peruano. La otra parte son mis reflexiones acerca de la realidad social. organizativa, educativa, sanitaria, incluso política de lo que ha ido aconteciendo a lo largo de los 18 años que yo llevo en esta misión de Koribeni.

¿Por qué lo escribes?

En primer lugar como homenaje a todos los frailes, monjas y laicos misioneros que han dejado lo mejor de sus vidas en este rincón de la selva peruana. También para que sirva de estímulo a jóvenes con ganas de pasar algún año como voluntarios en esta selva.

¿Hay un gran trabajo de investigación detrás?

No tanto. He recopilado los papeles, en su mayoría inéditos que dejaron los misioneros sobre Koribeni. Es costumbre en cada puesto de misión, llevar un “Liber Domus” o libro de crónicas de la misión en que se anotan los sucesos más señalados del acontecer misionero. También he recogido todo lo que estos misioneros han escrito desde el año 1919 en la revista “Misiones Dominicanas”, referidos a la Misión de Koribeni.

¿Cuánto tiempo le has dedicado y cómo te apañas para dedicar tiempo a eso con las mil tareas misioneras que llevas entre manos?

Desde que lleguè a Koribeni el año 2004, me interesaba conocer bien la misión y era necesario leer todo lo que contaron mis antecesores y archivándolo. Asimismo, desde que yo llegué a América, he llevado un diario anotando todo lo que me entusiasmaba y también preocupaba de lo que iba viendo y sintiendo. En cuanto al tiempo, la selva y el trabajo misioneros, te deja tiempo suficiente para la reflexión, meditación y expresión escrita de todas las sensaciones del acontecer diario. En tiempos de lluvias, de octubre a abril, el trabajo no es tan intenso porque no puedes llegar a alguna de las comunidades y permanecemos mas tiempo en la retaguardia.

¿Crees que puede interesar a alguien de Villoria la lectura de un libro de 700 páginas y de investigación histórica?

La gente de Villoria sabemos que nos aprecia y le interesa saber dónde estamos y qué hacemos los curas que hemos pasado por aquí y son muchos los que me preguntan, cada tres años en que les visito, sobre dónde estoy y qué hago. En el libro se contesta en parte, aunque cada tres años cambian mucho las circunstancias de la Misión y el trabajo misionero. Aparte de ello, puede que suscite en algún joven y no tan joven, villorejo/a que se anime a laborar en este campo de misión.

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