Una amplia representación del pueblo de Villoria, desde recién nacidos hasta bisabuelos, han podido disfrutar de la colocación de la mariseca en lo alto del campanario, que ondeará desde hoy hasta el último día de la fiesta.
Con el calor, o la calor como dicen los andaluces, se nublan los sentidos, las ideas y hasta las noticias. No estaría de más que se nublara también un poquito el cielo.Con olor y sabor a fiestas veraniegas en toda nuestra comarca, la nuestra, la de Villoria, queda todavía un poco lejos, pero sí lo …