Besana Villoria – Revista digital Besana de Villoria

MI FELICITACIÓN DE NAVIDAD


Hoy me levanté con los mejores propósitos para mandaros mi felicitación navideña. Esos mayores deseos de felicidad, paz y todo eso que cada vez más me suena a tópicos típicos. Me tintinean los oídos con sentimientos impostados que nos abruman sobre todo en estas fechas y, además, este año mezclándose con el día de hoy, 20 de diciembre de 2015, día de elecciones generales, una fecha histórica como tantas en nuestro calendario, con los típicos bombardeos de ver y escuchar cosas patéticas y actos deleznables, con los que no sé a dónde vamos a llegar (yo hoy, sobre esto, no opinaré más).

Luego enciendo la radio y lo primero que escucho es que hay más de 130 focos de incendios en Asturias. ¿Nos estamos volviendo locos o es que ya lo estamos? Estoy segura de que después algún canalla de los que los han provocado desearán a algunos de los afectados una feliz Navidad.

Otra anomalía que estamos viviendo en plenas Navidades, es la de personas que se van a la costa a pasar unos días de playa, muy bien por ellos, pero yo, en cambio, pienso muchísimos en los agricultores en general y en los de mi pueblo en particular, que se levantarán cada mañana mirando al cielo porque no cae ni una gota, que parece que el cielo se hubiese secado para siempre. A ellos dedico estas palabras de esperanza: «la peor derrota el desaliento, la mejor medicina el optimismo».

Bueno, amigos y paisanos, yo a lo que venía era a desearos a todos ese tópico que al fin y al cabo es bonito, con mis mejores deseos de Paz, Amor y Felicidad, con estos versos extraídos de algunos villancicos.

Brilla el sol en la mañana
con suave y dorada luz
canta María una nana
mientras se duerme Jesús.

Dentro de la oscuridad
que ilumina Él con su luz
velamos con humildad
que el sol pronto brillará.

Por la noche los luceros
el portal están velando
para que la Virgen vea
si el niño sigue soñando.


Basi Cascón

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