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En la vida nada ocurre por casualidad, todo ocurre por algo

MÁS APOYO PARA ALFONSO


En la vida nada ocurre por casualidad, todo ocurre por algo
Como cada año he pasado la Semana Santa en Villoria.

Cuando llegué lo primero que me encontré fue a un amigo y a toda su familia dolidos y tristes. En ese momento no sé si sentí rabia o asco al enterarme a fondo del motivo de su pesar. No soy usuaria de ese foro no me escudo en el anonimato cuando colaboro en la revista, por lo que hoy más tranquila y ya de vuelta en Madrid quiero dar mi opinión sobre lo que pienso de cierta o ciertas personas. En estos momentos me siento como una idiota al no saber a quién me estoy dirigiendo, lo que si tengo claro es que se trata de una mala persona resentida y dañina, porque de lo contrario no comprendo hasta dónde pueden llegar ciertas personas con tal de hacer daño.

Ese daño se lo hacen a sí mismos, porque son unos infelices que no han podido superar resentimientos del pasado y descargan su rabia sobre personas como Alfonso, persona solidaria y humana que lo lleva demostrando desde hace muchos años, haciendo buenas obras por y para el pueblo pagadas con el dinero ganado de su propio trabajo, mientras que otros que lo han obtenido sin esfuerzo y a manos llenas no dan ni la hora y sólo les importa tener calor en sus casas y no donde lo puso Alfonso para beneficio de toda la gente del pueblo.

Como me estoy empezando a enfadar y no me gusta, quiero decirte a ti, seas quien seas, que Alfonso, mi amigo, está poniendo su corazón y dando la cara aun al riesgo de que un día se la puedan abofetear como a Nuestro Señor Jesucristo, mientras tú, como una rata, te escudas en el anonimato, algo que sólo hacen los cobardes a la hora de ofender.

Sé valiente y cuando quieras aprovechar este medio pon tu nombre y apellidos como hacemos muchas personas y que además los hacemos con mucho orgullo.

Ya que he llegado a este punto agradezco públicamente a otros voluntarios y a los que llevan Besana lo mejor que pueden, poniendo todo de su parte a cambio de nada, y encima también les atizan de vez en cuando. ¡Qué vergüenza!

Siguiendo con el tema por el que escribo, tú has querido hundir a una persona como Alfonso, totalmente transparente, que tiene publicada su vida sin tapujos, pero creo que te ha salido el tiro por la culata, porque si en algún momento ha flaqueado por tu culpa que sepas que tiene muchas personas que le apoyamos. Un día le dije: «Alfonso no te rindas, así no darás gusto a los que no tienen los bemoles de dar la cara. Y que todas las ocasiones son semillas que tarde o temprano dan sus frutos».

Así que, a ti, seas quien seas, hombre o mujer, lo mismo me da, te digo que en la vida no se trata de entender, sino más bien se trata de atender, pensar menos y sentir más. En lugar de ser despiadado con tus calumnias, acércate más a los que tienen tantos problemas, quizás incluso creados por los que piensan como tú que os queréis tanto a vosotros mismos que no os dejáis tiempo para pensar en los demás.

Aunque no es mi estilo, me tomo la libertad de darte algunos consejos a ver si eres capaz de ponerlos en práctica. ¿Sabes que algunos errores evitan que las personas sean felices? Entre ellos hay uno que es el de ser incapaces de cerrar viejas heridas que no dejan proyectarse hacia adelante. Para los que tanto sufrís el tiempo se hace largo, pero muy corto cuando lo empleáis en ofender a los demás.

En la vida nada ocurre por casualidad, todo ocurre por algo, rebusca dentro de tu cerebro y tal vez te encuentres con lo más justo, para que no vuelvas a cometer en lo sucesivo errores que amarguen la vida a buenas personas.

Alfonso, tú recuerda siempre esta frase del Dalai Lama: «Ten en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos«, y yo sé que tú puedes con esto y más.

Un saludo para todas las personas buenas y transparentes que utilizan este medio.

Hasta la próxima,

Basi Cascón

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