Besana Villoria – Revista digital Besana de Villoria

CAMBIAR ORO POR CHATARRA

El oro que se llevaron los rusos durante la guerra civil, hoy tendría un valor entre 12 y 15.000 millones de Euros

En el viaje de los mayores de Villoria a tierras murcianas a primeros de Octubre de este año, tuvimos la ocasión de visitar –entre otros sitios- el puerto de Cartagena. La visita estaba dirigida por una guía turística que nos iba explicando todo con el mínimo detalle.
Pero hubo algo que se le olvidó- o pasó por alto- en el recorrido por el mencionado puerto y que hubiera venido al pelo, dado que a finales de ese mes se cumplían 76 años de uno de los capítulos de nuestra guerra civil del cual más se ha escrito,especulado, novelado e incluso llevado al cine. Me estoy refiriendo al llamado Oro de Moscú.

Este oro suponía el setenta y cinco por ciento de la reserva total depositada en el Banco de España: En torno a 600 toneladas del valioso metal –unas 15.000 onzas de oro-El que tenga ganas de echar cálculos que lo haga y sabrá el valor que tendría actualmente, eso si añadir su valor numismático.

El 13 de Septiembre de 1936, el entonces presidente de la II República, Manuel Azaña, firmó un decretó emitido por el nuevo ministro de Hacienda Juan Negrín por el cual se autorizaba el traslado de las reservas de oro, plata y billetes del Banco de España a lugares más seguros dada la situación bélica que se estaba viviendo. La presidencia del Gobierno ese año estaba a cargo de Francisco Largo Caballero.

Al día siguiente de la firma del edicto, agentes del gobierno, carabineros y milicias de CNT Y UGT, autorizadas por el propio Ministerio de Hacienda, comenzaron a llenar las cajas de maderas, que se utilizaban para el traslado de municiones, con el preciado metal. El número de cajas que se llenaron fueron 7.800, cargadas en 35 camiones según cuenta Valentín González «El Campesino»,-que estuvo al frente de la operación- en su libro «Yo escogí la Esclavitud». Se llegó a decir que colocadas en el la Plaza Roja de Moscú la cubrirían por completo. Este mismo procedimiento se empleó con la plata, que en los año 1938 y 1939 se vendería a EEUU y a Francia.. Como anécdota macabra decir que el cajero principal se suicidó al ver que se llevaban todas las reservas.

Fueron transportadas por la Brigada Motorizada del PSOE a las órdenes del mencionado Campesino hasta la estación de Mediodía y de allí siguieron su viaje por vía férrea hasta el puerto de Cartagena donde estuvieron custodiadas varios días por tanquistas rusos hasta que el 20 de Octubre, el propio Stalin ordenó el envío del oro hasta la URSS. El 22 de octubre se cargaron las cajas en 4 barcos rusos que partirían el 25 de este hacia el puerto soviético de Odessa en el Mar Negro.

Ni que decir tiene que el precio del oro y la «chatarra» que nos dieron a cambio la fijaron los propios rusos. Hoy en día ese estima que ese oro tendría un valor entre 12.000 y 15.000 millones de Euros. ¡Que bien nos vendrían ahora!.

En el año 1939, al finalizar la Guerra Civil, el país se encontró prácticamente sin oro que respaldara la peseta. De ahí que en muchos lugares se pidiera monedas y joyas de plata y oro. Mis padres tuvieron que dar el anillo de boda y en muchos pueblos hay relaciones de las cantidades y ob etos entregados por los vecinos tal y como consta en los archivos.

Hasta aquí, esto es un breve resumen de lo que ocurrió con el llamado oro de Moscú.
Pero hay algo que me indigna más que el hecho en sí que he recordado en estas líneas. Me pregunto por qué teniendo esa gran cantidad de reserva de oro que respaldaba la peseta, en el año 1919 pidieron dinero al pueblo llano, a nuestros abuelos y bisabuelos para comprar aviones para la guerra de Marruecos. Como ya se publicó en Besana en septiembre del 2011, muchos de nuestros paisanos y vecinos aportaron lo que buenamente pudieron, alguno de ellos quitándoselo de lo que tenían para comer
https://www.besanavilloria.com/antiguo/modules/news/article.php?storyid=1247.

De todo esto apenas se han hecho eco este año los diferentes medios de comunicación. A veces hay cosas que no interesa contar o recordar, incluso ha habido archivos que han desaparecido como por arte de magia dependiendo de lo que contaran y de quien mandara en ese momento.

Narciso Turrión

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