Besana Villoria – Revista digital Besana de Villoria

BOICOT INSOLIDARIO

…que por encima del interés particular estén los intereses generales del pueblo y sus gentes…
Lo ocurrido el pasado sábado durante el transcurso de la fiesta desarrollada por el C.D.Promesas de Villoria, sinceramente no tiene nombre.

Un grupo de gente organiza una actividad en la que en principio se va a beneficiar no sólo el propio club, sino también los establecimientos a los que se acerquen las personas que acuden al desarrollo de los partidos de futbol y baloncesto a lo largo de todo un día (aproximadamente 600 personas).

El interés máximo del club no es otro que disfrutar de un día de deporte en nuestro pueblo, dinamizar Villoria mediante acciones de compromiso absolutamente altruista y solidario (cabe recordar que ninguna de las personas que forman el club se beneficia a título personal de este tipo de historias, más bien todo lo contrario).

El poner una barra para vender unas bebidas, sólo pretende buscar unos pequeños ingresos, ya que es necesario saber que el propio club no recibe ningún tipo de ingreso público, todo el dinero que recibe viene de una pequeña cuota anual, sumado a una rifa de papeletas que se hace en invierno.

El material necesario para desarrollar sus actividades (entrenamientos, desplazamientos, pago de arbitros, equipaciones, desplazamientos cuando son necesarios…) deriva en una serie de gastos que hace que el club (hoy por hoy uno de los máximos representantes de nuestro pueblo, nos llena de orgullo escuchar los comentarios de otras escuelas deportivas, obteniendo resultados en este año inmejorables, con chavales que llevan el nombre del pueblo todos los fines de semana por toda la provincia, con niños/as que han estado y están preseleccionados en Salamanca y Castilla y León…).

Pues bien, parece que todo esto no tiene ningún valor «añadido», que el que exista toda una estructura de personas, familiares y chavales/as esforzándose a lo largo de todo el año no tiene validez ninguna. Que la acumulación de esfuerzos, ilusiones y ganas por pasar un día agradable en nuestro pueblo, se borre de un plumazo por la insolidaridad, el egoísmo y la falta de toda ética personal.

Creo que por encima de legalidades debe estar el sentido común, me da lo mismo la situación contractual que pueda existir en los negocios de mi pueblo, siempre y cuando la actividad suponga unas condiciones laborales dignas.

Por encima de cómo se haya desarrollado la petición, el permiso o no por parte del ayuntamiento, estamos las personas, el diálogo, la comprensión y la solidaridad, es más hay gente que teniendo negocios en nuestro pueblo colaboró económicamente para ese día.

Sólo me pregunto quién va a pagar los platos rotos de las acciones insolidarias de los demás, que ocurrirá cuando el club no pueda afrontar los gastos que supone tener a unos 150 chavales de éste y otros pueblos, con sus respectivas familias, de cara a los partidos y competiciones.

Esperemos disfrutar de más días como este, donde prime el interés de la gente…

NANDY

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