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VETUSTA MORLA, el triunfo de la constancia


Ya están a la venta las entradas para el concierto que ofrecerá Vetusta Morla el próximo 11 de junio, durante las fiestas de San Juan de Sahagún, en el Multiusos Sánchez Paraíso
El precio de las entradas es de 24 euros en venta anticipada y de 28 euros el día del concierto. Se pueden adquirir en la taquilla del Teatro Liceo, a través de www.ticketcyl.com y centros asociados y en la web www.marcaentradas.com

Como una banda de seis estudiantes del instituto Jose Luís Sampedro de Tres Cantos ha llegado a ser una de las referencias de la música independiente en nuestro país. Una trayectoria llena de dificultades solventadas a base de trabajo y constancia

Ni los premios ni los reconocimientos han cambiado la forma de trabajar de este grupo de Tres Cantos (Madrid). Vetusta Morla (en honor a la tortuga Morla, de la obra Una historia Interminable de Michael Ende) está recibiendo el éxito que ha cosechado durante tanto tiempo, siempre fieles a sus ideas, a su estilo, a su método de trabajo.

Para conocer los orígenes de este peculiar grupo madrileño, debemos viajar al instituto José Luis Sampedro a finales de la década de los 90. Curiosamente, pocos años antes del auge televisivo de OT (Operación Triunfo, emitido en TVE en sus inicios) un grupo de seis estudiantes destrozaba canciones de Loquillo, Aerosmith y Lenny Kravitz, o eso declaró hace poco Juan Manuel Latorre, guitarrista del grupo. Este tipo de programas no iba con ellos. Los ideales musicales son antagónicos respecto al tono comercial promovido por este tipo de shows.
Su andadura musical no ha sido para nada un camino sencillo. Detrás de su éxito se esconden horas y horas de trabajo, dedicación y complicaciones superadas a base de esfuerzo. Tras el instituto, muchos fueron los conciertos en los que apenas congregaban a unas decenas de personas como público; pero para ellos (como han declarado innumerables veces en entrevistas) no hay escenario ni público pequeño. En ningún momento Vetusta Morla desistió en su intento, los desencantos se sufragaban con una fórmula: trabajo, trabajo y más trabajo. Lejos de amilanarse, el grupo graba en 2000 su primera maqueta –13 horas con Lucy–. Unos meses después de la grabación, en 2001, llegó un «revés» para el grupo de Tres Cantos. Pucho, su vocalista, abandona sus estudios de historia y se marcha a Londres a trabajar. ¿Disolución de la banda? De eso nada. El grupo continua con sus ensayos y rumbo a Londres parten periódicamente cintas de cassete para que el vocalista trabaje por su cuenta. Vetusta Morla seguía, al igual que la tortuga Morla, lentamente el camino que tenía marcado.

Será entre 2001 y 2005 cuando, por fin, despegue la banda madrileña. Coincidiendo con los rechazos masivos de las discográficas hacia grupos y bandas nacionales (debido al éxito de OT), Vetusta Morla con apariciones en circuitos menos comerciales como Los conciertos de Radio 3 se fue labrando un nombre dentro del panorama de la música independiente. Durante este periodo, las actuaciones en salas repartidas por toda la geografía madrileña son frecuentes, y el nombre de Vetusta Morla comienza a sonar en el panorama musical. La confirmación de que el camino elegido por la banda de Tres Cantos era el adecuado llegó en 2005, con la publicación de Mira, un minidisco de 7 temas.

No obstante, sería en 2006 cuando verdaderamente se cimentase ese camino que la tortuga Morla llevaba recorriendo casi 10 años. En la azotea de una casa rehabilitada en Beirut (Líbano), donde el grupo participaba en un Festival Internacional, se tomó una decisión que iba a marcar el desarrollo de Vetusta Morla; una decisión que ha llevado a Vetusta Morla a ser lo que es hoy. Allí, cerveza en mano, los miembros del grupo firmaron un pacto, un compromiso tan arriesgado en su día como exitoso a la postre: dejar paulatinamente sus empleos para que la música pasase de afición a profesión. Así, poco a poco todos los miembros de la nave fueron abandonando su ocupación: Pucho (vocalista) dejó su trabajo de diseñador gráfico; Juan Manuel Latorre (guitarra y teclado) dejó Radio 3 en 2008; Guillermo Galván (guitarra y teclado), con estudios de Comunicación Audiovisual, lo mismo; David García (batería), abandonó la pedagogía; Álvaro B. Baglietto (bajista) abandonó su puesto de conductor para una empresa de reformas y Jorge González (percusiones y programaciones) declinó una plaza de interino como profesor de educación física.

¿El motivo de sus abandonos? Se editó en 2008 y se llamó Un día en el Mundo. Para gran parte de la crítica es el mejor disco de debut de un grupo musical en la historia de España. Los premios cosechados a raíz de Un día en el Mundo así lo acreditan: Artista Revelación del año 2008 para EP3 (El País), en Enero de 2009 el grupo obtiene el galardón «Tras la 2» en la categoría de mejor propuesta musical (TVE). En Febrero Vetusta Morla arrasa en la XIII edición de los Premios de la música otorgados por la academia de las Artes y las Ciencias de la Música (el grupo acapara autor revelación, artista revelación y mejor álbum de Pop Alternativo, las tres candidaturas a las que optaba), también la banda madrileña fue protagonista en la gala de los premios de la Música Independiente de la UFI (Unión fonográfica Independiente) donde recibió premios a mejor artista, mejor álbum, mejor álbum rock y mejor canción. Cerró el año 2009 con la declaración en Septiembre de mejor grupo español en la IV edición de Premios de la Música y la Creación Independiente Pop-Eye. Como colofón, en Enero de 2010, Un día en el Mundo es elegido mejor disco nacional de la última década por la revista Indyrock. (Además de liderar las listas de portales musicales como MTV, Heineken, Rockzone…).
Se enuncia esta lista de premios cosechados por el grupo, porque más de uno se debe rasgar las vestiduras cada vez que escuche los acordes de Vetusta Morla. No a toda la crítica Un día en el Mundo le pareció tan buen material, o más bien, no supieron darse a cuenta de lo que tenían en sus manos:

«Las discográficas independientes nos decían que teníamos un sonido muy comercial. Y las multinacionales, que era muy independiente»
Guillermo Galván, guitarrista del grupo,

Quién sabe si esto hizo de Vetusta Morla un grupo más fuerte y con mayor capacidad de superación, pero lo que si es seguro, es que reforzó su línea de trabajo independiente.

La tortuga Morla se había encontrado una piedra en su tan trabajado camino. Lo que no sabía Morla era que su solución a ese escollo sería una mina de oro. El grupo aplicó ese proverbio, el que dice que nadie hace mejor las cosas que uno mismo. Los integrantes de Vetusta Morla decidieron rodearse de gente de confianza que les ayudase a trabajar (búsqueda de conciertos, prensa, etc.) y crear su propio sello discográfico para autoeditarse su disco. El proyecto Pequeño Salto Mortal (nombre del sello) estaba en marcha, y resultó ser todo un éxito. Todo el mundo hablaba de Un Día en el Mundo; todo el mundo hablaba de Vetusta Morla. Tan grande fue el éxito cosechado por su sello discográfico, que han repetido la misma fórmula para editar su segundo disco, Mapas (2011), del que han vendido más de 25.000 copias y que fue ofrecido en exclusiva a sus fans a través de su página Web.

Algunos de los dirigentes de grandes multinacionales han afirmado, que no se arrepienten en nada de haber rechazado acoger el proyecto, ya que nadie como ellos mismos podían gestionar tan bien su camino. Ese camino, que lentamente, como el paso de la tortuga Morla de Michael Ende, han sabido construir para alcanzar el premio que merece tanta constancia, esfuerzo y dedicación. Un camino que les ha hecho convertirse en una revelación de la música Indie; que les ha llevado a tener uno de los mejores directos de España, un directo equivalente a una sacudida de sensaciones que son el reflejo de todo el trabajo realizado con anterioridad. Un camino, que en definitiva, ha llevado a Vetusta Morla a convertirse en una de las referencias musicales de nuestro país.

FUENTE: Fernando Rodríguez
Diario de Practicas UC3M

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