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Un año más la comarca de Las Villas ha respondido a la llamada de la solidaridad.

ÉXITO DE LA MARCHA SOLIDARIA


Un año más la comarca de Las Villas ha respondido a la llamada de la solidaridad.

Era de esperar, dado los precedentes de otros años, y el buen tiempo que nos ha acompañado durante toda la jornada, que la gente de la comarca de las Villas se volcase una vez más en la marcha solidaria que sirve como colofón a una serie de actos que se vienen celebrando a lo largo de todo el mes de Abril y que van encaminados a la obtención de dinero para la financiación de varios proyectos auspiciados por la organización Acción Vera Paz.
Los 15 kms. de los que consta el recorrido que atraviesa los pueblos de Moriñigo, Babilafuente, Villoruela y Villoria han sido testigos de cómo varios cientos de personas han colaborado en esta marcha y en la posterior comida de solidaridad que ha tenido lugar en el multiusos de Villoria en lo que se refiere a los participantes de nuestro pueblo.


La crisis no ha hecho mella en la aportación de nuestros vecinos. Así, han sido en torno a 400 tikets los que se han vendido para la comida de la paella y la recaudación del Bingo posterior ha batido records al conseguir la cantidad de 493 €, cantidad que es la máxima recaudada desde los 10 años de su inicio. Por otra parte, la rifa del peluche de mono ha dejado un saldo de 275 €. Todo esto, unido a lo recaudado en el rastrillo solidario y en la operación bocata, de los que todavía no tenemos información de lo conseguido, a buen seguro que darán una suma de dinero de la que podrán beneficiarse muchas personas que viven sin recursos en las zonas donde se llevarán a cabo los proyectos seleccionados .

A continuación, reproducimos el manifiesto de este año que ha sido leído por varios jóvenes de nuestra comarca:

MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD 8 de Mayo de 2011


JOVENES DE LAS VILLAS

¿Sabéis que podríamos estar muertos ya si hubiéramos nacido en algún otro país con menos suerte que el nuestro?

Nosotros, los jóvenes de las Villas, en este día de hoy queremos alzar nuestra voz.
Queremos hacernos conscientes, al menos por hoy, de la realidad de nuestro mundo. Hacernos conscientes de que no toda la gente de nuestra edad ha tenido la suerte de nacer en un país desarrollado con todas las comodidades.

¿Sabéis que muchos de nosotros, vuestros hijos y nietos, si hubiéramos nacido unos cientos de kilómetros más al Sur posiblemente estaríamos enfermos de sida, o de malaria? ¿Sabéis que somos unos jóvenes afortunados porque podemos estudiar, porque tenemos un colegio y un instituto, porque tenemos gente que se dedica a enseñarnos? ¿Sabéis que en el peor de los casos muchos de nosotros, vuestros hijos y nietos, estaríamos hoy muertos porque se hace difícil llegar a cumplir 5 años en muchos países del mundo?

Hoy queremos mirar a nuestro alrededor. Quizá no para solucionar los problemas de los millones de niños y jóvenes como nosotros que no tienen ninguna oportunidad de vivir dignamente. Pero sí al menos para saber la suerte que hemos tenido. Pero si al menos para intentar vivir más austeramente y ser más solidarios con los demás.

Yo tengo una casa donde vivir
Ellos muchas veces sueñan con una

Yo tengo asistencia sanitaria gratuita
Ellos solo cuentan con la ayuda de voluntarios y misioneras como Esperanza, la hermana de Bernardo que con muy pocos medios a veces saben curarnos.

Yo tengo un televisor en color.
Ellos disfrutan de la televisión de la vida y de la calle donde se suceden las cosas

Yo tengo un teléfono en casa y además llevo aquí mi móvil para estar comunicado
Ellos se comunican solo con la gente que tienen cerca

Yo tengo un coche de muchos caballos para desplazarme y viajar
Ellos también tienen el suyo: sus pies

Yo tengo un ordenador para mí con el que trabajo, chateo y juego
Ellos no

En nuestro país tenemos un médico por cada 300 habitantes, y aun así nos jode esperar.
Ellos tienen un médico por cada 100.000 habitantes y se consideran afortunados por que hay vecinos suyos que ni siquiera tienen médico.

Yo estoy cansado de estudiar y muchos días el colegio o el instituto me parecen un rollo
Ellos sueñan con escuelas bonitas donde haya libros y gente que les quiera enseñar

Yo tengo un balón oficial y una equipación de mi selección de fútbol para jugar con mis amigos
Ellos también: hacen unos balones maravillosos en algunos países trabajando durante horas y horas… pero somos nosotros los que jugamos con ellos.

La situación de muchos países de nuestro mundo nos obliga a estar más atentos a cómo vivimos nosotros: creemos que el problema no está solo en los ricos y en los países desarrollados, sino también en la forma en que vivimos cada uno de nosotros.
Nos hemos acostumbrado a estar rodeados de utensilios que ni siquiera muchas veces necesitamos. Nos alimentamos de forma que muchos de nuestros cubos de basura darían para comer a una familia entera durante varios días. Nuestras comodidades llegan a tal punto que para ir a tomar un café en el pueblo cogemos el coche cuando podríamos ir andando con lo que ahorraríamos combustibles y nos contaminaríamos tanto la naturaleza.

Con esta campaña de solidaridad, con la marcha que venimos haciendo durante el día de hoy, nos sentimos todos implicados, ya que todos podemos aportar nuestro granito de arena, mucho o poco, para que otra gente pueda al menos vivir.

Hoy nos están esperando más que nunca muchos niños de Nicaragua que necesitan la ayuda de médicos y la compra de gafas para poder evitar los daños que están sufriendo en la vista debido a las condiciones de vida que llevan. Acción Verapaz nos está esperando y confía en nosotros

Hoy nos están esperando muchos hombres, mujeres y niños de las zonas rurales de Togo en África para que con nuestra solidaridad tenga un medico que les atienda y puedan tener medicamentos para curarse de algunas enfermedades que para nosotros nos suponen nada pero que a ellos los están matando. Manos Unidas nos está esperando y confía en nosotros

Hoy nos están esperando muchos enfermos de sida que no tienen otro sitio para quedarse, para sentirse acogidos, para poder vivir con un mínimo de dignidad, para no sentirse rechazados, para que sigan teniendo voluntarios y voluntarias que les acompañen y les ayuden. Cáritas Diocesana de Salamanca nos está esperando y confía en nosotros.

Hoy nosotros, los jóvenes de las Villas, alzamos nuestra voz para que juntos podamos ayudar a toda esta gente, para que vosotros, nuestros padres y nuestros familiares y amigos, os impliquéis con nosotros y nos ayudéis a vivir hoy y siempre atentos a nuestro mundo y a las necesidades de nuestra gente.

Gritamos juntos:

NO PODEMOS VIVIR INDIFERENTES A NUESTRO MUNDO
SOLIDARIDAD

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